
¿Qué me deparará el Señor para estos días? Mmmmm... me quiero dejar sorprender; eso es lo mejor de los Retiros, dejar que Dios hable, y uno calle.
¿Te has dado cuenta que hablamos mucho? Recuerdo que cuando entré al seminario, hace ya 12 años para ser sacerdote, una de las cosas que me propuse fue callarme un rato en mi vida, y dejar que Él hablara ahora.
Para entrar en diálogo con Dios es necesario callar un poco, y dejar que Él hable al corazón. Creo que, además con la Cuaresma iniciada, el retiro es el mejor espacio para caminar por el desierto junto al Señor, tal cual lo hizo el pueblo de Israel hace miles de años, al salir de Egipto antes de llegar a la tierra prometida.
Me voy con el corazón lleno de muchas cosas, que espero ponerlas bajo la luz del Señor y que Él las transforme...
Al volver, actualizaré los comentarios que me dejen, y seguro que también me los llevo a uds. en el corazón, para pedir a Dios por sus necesidades. Cuidense, pórtense bien, y nos vemos a la vuelta...