
Durante estos días en la parroquia, he tenido tiempo para leer, a pesar de mis constantes dolores de cabeza, pero creo que eso es producto del cansancio, da lo mismo. Lo interesante, es que he podido encontrar cosas muy edificantes por internet, que me alimentan espiritualmente para tener el corazón encendido. Una de ellas es la publicación que apareció el año pasado, sobre la "noche oscura" de la Beata Teresa de Calcuta, cuya riqueza espiritual nadie puede negar. El postulador de la Canonización de la Madre Teresa, el padre Brian Kolodiejchuk, publicó el libro en Septiembre, y en él nos revela cartas de esta mujer en donde se habla de que habría pasado largas décadas de lucha espiritual por no tener certeza de la existencia de Dios, lo que habría hecho que su fe dudara... leer estas palabras, sin duda para un no católico, serían el comidillo para decir que Dios nunca ha existido, pero para nosotros, no debe ser escándalo el saber que un ser tan extraordinario como Madre Teresa pudiera haber pasado por esta sequía. El libro se ha titulado Mother Teresa, come be my ligth (Madre Teresa, ven y se mi luz) y recoge las cartas espirituales que ella escribía a su director espiritual.
¿Cómo se explica entonces, que ella tuviera estos vaivenes en su vida espiritual? La respuesta, no es fácil. Mi pobre teoría va de la mano del amor y el sufrimiento. En una de sus últimas entrevistas, ella dijo lo siguiente cuando le preguntaron respecto de estos dos temas:
—Usted suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento.
—
Teresa de Calcuta:
Sí, el verdadero amor hace sufrir. Cada vida y cada relación familiar tienen que ser vividas honestamente. Esto presupone muchos sacrificios y mucho amor. Pero, al mismo tiempo, estos sufrimientos se ven acompañados siempre por un gran sentido de paz. Cuando en una casa reina la paz, allí se encuentran también la alegría, la unión y el amor.

Paz, mezclados con amor y sufrimiento dan honestidad de vida... ¡que sabia ella! solo eso puden hacer salir a una persona de una crisis de fe, porque la purifican, ha dicho la Superiora de las Misioneras de la Caridad, la Madre Nirmala: 'Esa fue la forma de Dios de guiar a la Madre Teresa'.
¿Quiénes pasan por estas noches espirituales? Todos los santos, de eso no hay duda. Me imagino que desde San Pedro hasta el último de los beatificados lo han vivido. Es un período de dudas, dejación y sequedad en el alma, que nada parece saciarlos, nada les deja afectos sobre los que rehacer el camino, y se mueven solo por fe... he leído que Madre Teresa estuvo 50 años así, casi desde la fundación de la primera casa Tabernáculo en Calcuta...
El libro, recién será publicado en Mayo en España, y en América, ni idea... será todo un desafío leer tanta riqueza sin que se te escape nada de él.
La verdad, es que escribir sobre este tema, me provoca muchas cosas, especialmente pequeñez y poca certeza, porque jamás he experimentado algo así, y porque temo equivocar el sentido de las palabras, que siempre quedarán cortas para expresar lo que quería decir, especialmente de esta mujer maravillosa.
No se que más decir del tema, como les digo, con temor y temblor me largué a escribir esta nota, porque creo que su testimonio, traspasado por el Amor de Dios, por la Presencia de Jesús en la Eucaristía - único legado espiritual y herencia que ella dejó a sus seguidoras, junto con los pobres del mundo - y por su convicción de que el Señor se le mostraba en el rostro de los más pobres entre los pobres, no hacen más que hacerla una de las mujeres más influyentes del siglo XX, y no hay duda que una de las más importantes dentro del catolicismo.
Bien, cuidense. Bendiciones.