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viernes, marzo 07, 2008

Feliz día mujeres del mundo!!!

(Monjas de Belén orando las Vísperas)
En las vísperas del día internacional de la Mujer, me sumo al homenaje que se merecen ellas... la foto que cuelgo, corresponde a Monjas del Monasterio de Belén de la Asunción de la Virgen y San Bruno, que tienen un Monasterio en la diócesis... además de otra del claustro de las Carmelitas Descalzas que viven en Lagunillas (aún no han cerrado el claustro, por lo que pude entrar...). Ellas nos sostienen con su oración; y yo, quiero que mi homenaje en este día sea para ellas, las mujeres consagradas en la vida religiosa...







Además, el saludo a la mujer de la Conferencia Episcopal de Chile... ¡¡¡Feliz Día Mujeres!!!


Saludo en el Día Internacional de la Mujer
1. Con motivo de celebrarse este sábado 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, hacemos llegar a todas las mujeres de nuestra patria un saludo cariñoso y la expresión de nuestro reconocimiento.




2. El aporte de la mujer en nuestra sociedad y particularmente en la vida y misión de la Iglesia a lo largo de toda la historia merece una alta valoración. Necesitamos seguir haciendo camino para que su identidad y misión en el mundo aparezcan en todo su esplendor.




3. Este día nos permite volver una vez más la mirada al proyecto creador de Dios. El Dios de la vida ha confiado a la mujer y al hombre, según sus peculiaridades propias, una específica vocación y misión en la Iglesia y en el mundo. En la mujer reconocemos a la principal acogedora de la vida, transmisora de la fe, defensora de la familia que, desde su ser femenino, construye también con fuerza, valor, belleza, alegría y decisión tanto la comunidad civil como la eclesial.




4. Vaya un especial reconocimiento a todas las mujeres que, incluso en situaciones difíciles, han acogido la maternidad: mamás casadas y mamás solteras. También expresamos nuestra palabra agradecida a las mujeres consagradas, que manifiestan el rostro maternal y misericordioso de la Madre Iglesia.




5. Mujer y varón son corresponsables de la construcción del presente y futuro de nuestra sociedad humana. Por eso no debemos escatimar esfuerzos en potenciar una legítima y sana relación basada en la igual dignidad con la que fuimos creados, que se construya desde la reciprocidad y colaboración mutua .




6. Por eso sentimos un hondo compromiso ante el dolor que sufren tantas mujeres vulneradas en su dignidad. El Papa Benedicto XVI nos ha recordado recientemente que “aún persiste una mentalidad machista, que ignora la novedad del cristianismo, el cual reconoce y proclama la igual dignidad y responsabilidad de la mujer con respecto al hombre. Hay lugares y culturas donde la mujer es discriminada o subestimada por el solo hecho de ser mujer, donde se recurre incluso a argumentos religiosos y a presiones familiares, sociales y culturales para sostener la desigualdad de los sexos, donde se perpetran actos de violencia contra la mujer, convirtiéndola en objeto de maltratos y de explotación en la publicidad y en la industria del consumo y de la diversión. Ante fenómenos tan graves y persistentes, es más urgente aún el compromiso de los cristianos de hacerse por doquier promotores de una cultura que reconozca a la mujer, en el derecho y en la realidad de los hechos, la dignidad que le compete” .




7. Pedimos a María, Madre de Dios y nuestra Madre, que nos ayude a velar siempre por la dignidad de toda persona humana, a avanzar en los caminos de reconocimiento e igualdad y a valorar con profundidad las diferencias que complementan y enriquecen la obra creadora de Dios.












† Gonzalo Duarte García de Cortázar




Obispo de Valparaíso




Presidente en ejercicio de la Conferencia Episcopal de Chile




Santiago, 7 de marzo de 2008

jueves, abril 26, 2007

¿Y porqué no?

En mi última entrada, mencioné de pasada, que el sábado en Valparaíso se ordenaban 5 sacerdotes, esperando que alguien me hiciera una mención al tema... parece que a nadie le llamó la atención ese hecho; por ello hoy vuelvo a mencionarlo: No todos los días se ordenan 5 sacerdotes, de hecho en Valparaiso desde fines de los años 90 que no había un número tan alto. Les menciono el tema porque este domingo, es el Domingo del Buen Pastor, Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, y por lo tanto en esta semana estamos abocados a rezar más que nunca por las vocaciones a la vida consagrada. Y también porque algunos de ustedes ha mencionado en los sueños anteriores sobre una posible vida consagrada... algunos que ya no lo fueron en el sacerdocio. Pero el tema no termina acá.
Titulo este post ¿Y porqué no? porque quiero proponerles a todos el rezar por la intención de un hijo, nieto, sobrino o familiar, sacerdote... sip, pedirle a Dios eso. El sacerdocio es una opción de vida, y les aseguro que Dios sigue llamando todos los días. Más de alguien entre los que leen este post, pueden tener la posibilidad de contar con un sacerdote en la familia. Esta es una vocación tremendamente gratificante, llena de desafíos, tal cual como muchos lo sueñan y creen.
Mi Obispo siempre dice que el gran problema de las vocaciones hoy es que las familias cristianas no trabajan por las vocaciones en sus propias casas... y lamentablemente tiene razón. Es urgente, como católicos rezar, no para que haya vocaciones, así en general, sino para que de mi familia salgan vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada, y no de la casa de mi vecino.
Pregunta: Si tuviesen un hijo, o una hija que les manifestara que quiere ser cura, o religiosa, ¿Qué le dicen?
PD: Mañana es el día de los Carabineros, y desde este blog quiero elevar agradecimientos públicos a esta institución de orden y servicio, que tanto ha hecho por muchos de nosotros. Felicidades.
Ahhhh... dentro de poco, se viene el primer año de "La Vida", y voy a necesitar de la ayuda de todos... (La foto que cuelgo es de las ordenaciones del sábado pasado, tomada de www.obispadodevalparaiso.cl) Bendiciones.

jueves, marzo 22, 2007

Vocación...

El domingo por la tarde participé de una profesión perpetua de votos de una religiosa Carmelita descalza, una monja de claustro. La ceremonia fue en el Carmelo de Viña del Mar. Nunca había participado en una ceremonia de ese tipo... Dios siempre nos sorprende. Había ido al Carmelo anteriormente, pero ese día fue especial. Para quienes no saben de este tipo de vida, ellas están en claustro, tras las rejas, por lo que solo a través de ellas hay contacto con la comunidad... al descorrerse las cortinas, ahí estaban ellas, una comunidad de más de 30 mujeres de distintas edades, radiantes, alegres, se veían felices...


La ceremonia, estaba enmarcada en una Eucaristía, presidida por el Obispo Diocesano, don Gonzalo Duarte, quien habló de San José (estábamos en las vísperas de esa fiesta), y todo era alegría. Las Carmelitas, como toda la vida de monjes y monjas, son comunidades de vida, en las cuales se vive en comunidad consagrando la vida a la oración, el silencio y el trabajo. Personalmente siempre me ha llamado la atención el monacato, su espiritualidad, su estilo de vida, el hábito, su desprendimiento, su entrega radicalísima... Lástima que Dios no me dió esa vocación.




Yo se que hay personas que no entenderán cómo hombres y mujeres pueden vivir encerrados, aislados del mundo, compartiendo siempre con las mismas personas y guardando decoro y silencio en sus actitudes. Y sin embargo, hay personas a las que Dios les regala esa vocación. Gracias a ellas, sobrevive la Iglesia, y ¿saben porqué? Porque ellas son el corazón de la Iglesia, ellas nos mantienen con la oración y los sacrificios... ellas rezan y se sacrifican por los que no lo hacemos habitualmente.




Durante la ceremonia, tuve otro regalo: me tocó dar la comunión a toda la comunidad que estaba tras las rejas que nos separaban... mientras les repartía la Comunión a través de una pequeña ventana, estaba profundamente emocionado por el regalo que Dios me daba... me entraba en la mente y el corazón muchos sentimientos, muchas cosas que siempre me he preguntado.




Al finalizar la ceremonia, en mi corazón había alegría por la Hermana María Magdalena (nombre religioso escogido por la monja) y por la comunidad, pero también algo de tristeza por tener que partir de tan especial lugar...




Cuando salí a la calle, y el viento golpeaba mi cara en la tibia noche viñamarina, pensaba porqué se veían tan felices... recordaba a nuestra Santa Teresa de los Andes (Carmelita, como ellas)... y me respondí algo que no tiene lógica a los ojos del mundo. La conclusión a la que llegué es que en realidad ellas son inmensamente libres tras esas rejas, y nosotros, los que estamos en el mundo somos los que estamos encerrados en él... ellas tienen la libertad, y nosotros, el encierro; ellas tienen un pedazo de cielo en la tierra, mientras nosotros podemos transformar esto en un infierno; ellas prefiguran la unión de Cristo y su Iglesia plenamente al desposarse con el Señor ahora, en la tierra, mientras nosotros seguimos arrancando de la consagración definitiva de nuestra existencia al Señor.




Se que ellas jamás leerán esto, pero me gusta pensar que gracias a ellas Dios me tiene acá, saber que por ellas la Iglesia continúa esforzándose por extender el Reino de Dios en la tierra, saber que por ellas nosotros podemos contar con una Alianza perpetua en la vida terrena. ¡Qué vocación más grande Señor nos regalas en la Iglesia!




Recen por ellas, que les aseguro que ellas lo hacen por todos nosotros.