viernes, octubre 06, 2006

Inmensamente feliz

A raíz del post anterior, al que han llegado más comentarios de los que esperaba, he decidido re - publicar este otro post, que escribí el 17 de Julio, en este mismo blog, y en el que se responden muchas de sus dudas. Increiblemente, nadie comentó nada esa vez... veremos, qué pasa ahora. Lo pego textual:
El otro día, chateando con un amigo por msn, me preguntaba cómo me sentía yo en el ministerio sacerdotal... "feliz", le respondí... "pero cuánto" volvió a preguntarme... "inmensamente"... le respondí casi instintivamente. La verdad es que el tema de la felicidad en mi vida, es un criterio de discernimiento para saber cómo estoy en mi vida espiritual. Cada mañana al levantarme, me pregunto si soy feliz; por lo menos hasta hoy en la mañana, la respuesta sigue siendo la misma: si, soy feliz.
Eso no quita de que un sacerdote no tenga penas y sufrimientos en su vida, los tenemos como todos los seres humanos. A mi me hace sufrir y me causan una inmensa tristeza también muchas cosas: el hecho de que Dios no sea amado; el ver que el trabajo que uno hace con la comunidad a la que sirve, no siempre es recepcionado como uno lo quería; la partida de un sacerdote del ministerio; problemas familiares; los problemas de la gente, etc. que personalmente muchas veces me absorven más de lo que debiera ser...
En todo caso el balance es positivo, más de lo que yo hubiese esperado o soñado. Ver como lo que has sembrado de a poco va dando fruto, el cariño de la gente que te rodea, saber que hay gente que lo da todo por el Evangelio... ufffff, muchas cosas me hacen feliz... el saberme amado por Dios, mi familia, mis amigos, en fin, demasiadas cosas.
Al responderle instintivamente a mi amigo "gato" Silva que era inmensamente feliz, jamás pensé que le ayudaría tanto en su vida, a cambiar la percepción de la misma. Que seamos felices es la primera voluntad de Dios, y por eso es nuestra obligación buscar esa felicidad correctamente. Espero que tu también descubras las personas, situaciones y cosas que te hacen feliz en la vida, que distan mucho de las cosas, situaciones y personas que te propone el mercado por televisión, radio, periódicos o internet. Hay muchas razones para ser feliz, para decírselo a un amigo cuando necesita escuchar eso, para ayudar a un desconocido, para amar de corazón a los que te rodean.
Hasta el próximo post.

3 comentarios:

t.i.n.a. dijo...

Gracias a Dios, yo también soy inmensamente feliz!!!!
Gracias por su oración del angelito y puede linkearme, yo todavía no se hacer eso y tengo un montón de blogs que me gustaría poner, pero no sabía que había que pedir permiso???? yo creo que no.
Gracias, Padre

Anónimo dijo...

O sea, ser feliz por donde te llaman. Bien me parece.

Cristian dijo...

TINA: Me alegro que seas feliz también; hoy, es un bien escaso para muchos. Bendiciones.

BLA BLA BLOG: Sip, soy feliz por donde me llamen. jajaja. Bendiciones.